Siento una nube de peso en mis dedos
Cómo un hormigueo duerme mis pestañas
Siento una mirada que persigue mis dudas
En la calle, donde habita mi corazón, hay una estatua
Que se paraliza cuando cae la lluvia
Le doy mi corazón y se calienta,
Pero mi corazón crepita de frio
Cuando esos ojos que te pones lloran
Estaré afuera sintiendo cómo algo se congela
Y mientras esperas , azules, tus veranos
Siento cómo esta soledad tan acogedora
Me acompaña a ser perseguido por un silencio
Casi sórdido, casi brutal
Te dije que hay un encanto ahí en ser esclavo
De tus apetencias
Te dije que hay algo de soledad ahí en saberse incomprendido
Siento cómo un deseo de caer me resguarda
Un mareo que me tambalea en la punta del alma
Siento, aunque la lluvia gélida consuma, latir tu corazón.
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